Me llamo Amélie de Verdal, y nací en Francia el ocho de marzo de 1980. Allí estudié hasta secundaria e hice 2 años de hostelería, ahora soy madre y monitora de lactancia.
Vine a Tenerife por amor, en septiembre de 2001 y volví a Francia para casarme con él un año después. Desde entonces vivimos aquí en Tenerife.
En febrero de 2004 nació mi gran amor, Casilda, una niña sensible y muy comprensiva.
En octubre del mismo año, compramos dos casitas antiguas en Aldea Blanca, San Miguel de Abona, un lugar realmente bonito. Ahora vivimos en una y la otra la alquilamos directamente, sin intermediarios por medio del sitio www.homelidays.com como turismo rural.
Me gusta alimentarme de forma sana y natural, con alimentos de temporada, soy asidua al mercado del Agricultor especialmente a los productos ecológicos.
Fue durante el embarazo de mi pequeña, cuando me empecé a interesar por el tema de la crianza alternativa, con amor... es decir; la lactancia materna, el colecho, los portabebés, la educación sin violencia, el parto fisiológico etc., y comencé a leer libros al respecto de La Liga de la Leche, y varios pediatras especialistas en el tema. En esta época conoci a Lidia la creadora y antigua propietaria de www.crececonamor.com, justo cuando empezaba en su grupo de lactancia, así que asistimos juntas a varios cursos y congresos impartidos por grandes profesinales para formarnos como monitoras.
De este modo conocí a Carlos González pediatra pro-lactancia y a Michel Odent cirujano obstétrico y escritor de varios libros sobre el parto fisiológico.
Fué estupendo poder intercambiar información y experiencias con personas que compartían mis inquietudes. Gracias a todo esto, mi hija Casilda tomó lactancia casi exclusiva hasta los dos años y junto con alimentación complementaria hasta los cuatro. Hoy en día es una niña que come de todo, sana y muy fuerte.
No trabajaba desde que llegó mi hija porque quería dedicarle todo mi tiempo, pero ahora me he embarcado en esta fascinante aventura que es crececonamor.com, con muchas ganas y todo el entusiasmo del mundo por poder compartir lo que he aprendido.
Yo soy Antonia Fortes, nací en Huelva el 22 de diciembre de 1974 y soy madre.
Me vine de Andalucía con solo 22 años y muchas ganas de vivir. Aquí conocí a mi pareja Jose, de Madrid, y a los dos años llegó Aarón mi primer hijo.
Aarón es un niño generoso y feliz, al que lacté solo hasta los dos meses por problemas en el pezón, inseguridad e inexperiencia. Se destetó pronto y ahi fué cuando comenzó mi andadura por la crianza alternativa con amor.
Empecé mi busqueda en internet, leyendo artículos de La Liga de la Leche, Carlos González y contactando con grupos de apoyo a la lactancia, etc., también conocí a gente muy interesante que me aportó nuevas ideas con respecto a la crianza, el colecho y la ecología. Personas como Amélie de las que he aprendido mucho.
Los Reyes del 2005 me trajeron a Africa, la niña de mis ojos, en cuya crianza he aplicado todos mis nuevos conocimientos, consiguiendo lactar hasta los 19 meses y practicando colecho hasta casi los tres años.
Practicamente desde el nacimiento de mis hijos no he trabajado fuera de casa, porque preferí dedicarme a ellos.
¿Qué más sobre mí? Pues.. que me encanta el deporte, que voy al gimnasio, monto en bici, y los fines de semana disfruto con mi familia del mar, paseando en lancha, nadando y haciendo snorkel. También me encanta cocinar, y ultimamente he conocido las ventajas de Thermomix, en la que cocino de forma sana y tengo más tiempo para compartir en familia, además hago mi propio pan, mermeladas, nutella, zumos y mucho mas....
Lo cierto es que cuando Amélie me propuso formar parte de esta experiencia no dudé ni un segundo. Siempre había soñado con trabajar en algo bonito y que me llenara, y con ésto me llegó la oportunidad. Es un reto empresarial pero sobre todo es un tema que me gusta y del cual no me canso de aprender.
Esperamos que juntas, cada una aportando lo mejor de nosotras, sepamos hacerles llegar nuestro entusiasmo, pues dejando a un lado el aspecto económico nos mueve el poder compartir todos nuestros conocimientos y experiencias. Sobre todo porque a nosotras, al menos, nos ha ayudado a disfrutar mucho más de nuestros hijos y a ellos de nosotras.
Y esto a pesar, tenemos que decirlo, de la incomprensión de gente que, aunque bienintencionada, no entiende ni acepta esta forma de criar a nuestros hijos, mucho más tradicional de lo que imaginan.
¡¡ Bienvenidos !! |